Una de las infraestructuras clave de cualquier territorio son los puertos. A través de ellos se han desarrollado las civilizaciones más prósperas y siempre han sido la puerta de entrada de la cultura, la industria y en definitiva el desarrollo. Según la Organización Mundial de Comercio (OMC), más del 80% de las mercancías se siguen comercializando por vía marítima.

España, país con casi 8000 km de costa, tiene una actividad portuaria irrefrenable. Un ejemplo claro es que 2017 se cerró con el récord de 9 millones de pasajeros de cruceros según cifras del Ministerio de Fomento.

Zarpando…

En esta coyuntura de crecimiento de los mercados y de transformación digital constante nacen los Smart Ports o puertos inteligentes, como extensión del concepto “Smart” aplicado al uso de las TIC para la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos y el desarrollo de los territorios.

En la era de la digitalización uno de los valores del desarrollo portuario es su sostenibilidad. En este sentido la utilización de tecnología de la información y las comunicaciones para el incremento de la eficiencia y la efectividad se tiene que sostener en tres elementos básicos. Esto hará de las instalaciones, no sólo el foco de riqueza económica y puerta cultural, sino verdaderos elementos vertebradores del territorio.

Estos tres elementos son:

La innovación aplicada basada en el concepto de innovación abierta. Modelo de la cuádruple hélix colaborativa: industria, sociedad civil, academia y administraciones públicas junto con el concepto de la gestión controlada de la misma, para garantizar procesos de gestión del cambio que pongan a las personas en el centro del proceso.

La evolución del concepto Smart, pasando de la conceptualización de las ciudades como foco de desarrollo de soluciones inteligentes, a la integración plena de los territorios y sus infraestructuras, entre las que se hallan los puertos. En este sentido la integración de plataformas en verdaderos sistemas de gestión de territorios e instalaciones.

La transformación digital, concebida como una reescritura de los procesos de negocios, centrándolos en sus “stakeholders” y orientados a la persona, para conseguir modelos de negocio más eficientes y eficaces.

…Surcando…

Estos puertos innovadores, Smart y digitalizados deberán superar todo un conjunto de factores internos y externos que son especialmente complejos:

Internamente, se tiene que trabajar el cambio cultural en los modelos de negocio, teniendo en cuenta su posición respecto a los poderes públicos, la competitividad cada vez mayor de compañías excesivamente burocratizadas y la naturaleza jurídica de los propios puertos que condiciona el cambio.

Externamente, para un crecimiento sostenible, se debe luchar contra el control de la logística y la propia industria que tiende a cambiar el modelo de embarcación y en consecuencia de los amarres (menos pero más grandes), la globalización económica que obliga al trabajo en red de las infraestructuras portuarias, y las nuevas formas de comercio que rompen los modelos tradicionales.

…Amarrando.

El largo ‘trayecto’ de la digitalización portuaria, pasa por la investigación, el desarrollo y la innovación en todas sus áreas y especialmente en la provisión energética, el uso de los espacios, la accesibilidad y la eficiencia en sus operaciones.

Las claves para conseguir esta sostenibilidad cíclica en el tiempo a base de la introducción de estos conceptos estará en el control del cambio cultural relativos a sus procesos de producción y su personal, las relaciones geográficas y con el territorio que hacen de los puertos un eslabón más en la cadena inteligente de trabajo en red, la logística como elemento central de la aplicación de la inteligencia artificial, el buen gobierno y la sostenibilidad ambiental controlada a través del uso de soluciones energéticas renovables.

Los puertos son una palanca en el desarrollo local dónde se encuentran, teniendo un gran impacto económico y social de su entorno. La digitalización de los puertos tiene que ir de la mano con el desarrollo de la ciudad dónde se asientan. Por eso, la idea de visión de futuro es que los Smart Ports formarán parte de las Smart Cities de una manera natural y como un elemento más del territorio y su contexto.

 

 







¿Te gustaría recibir nuestros próximos artículos?