El punto de partida

Realizamos un viaje por el cambio cuyo punto de partida se situó en la puesta en marcha de un servicio para uno de nuestro clientes estratégicos: una factoría que construyera componentes en base a unas especificaciones técnicas facilitadas por él.

Además, la Factoría debía trabajar como un robot dentro de una cadena de montaje: entra una especificación, se revisa, se construye, se certifica, ¡y fuera! Sin visión alguna de la cadena de montaje.

De acuerdo, los requerimientos estaban claros, así que, ¡vamos! ¡construyamos la factoría!

Aceptado el reto, nos pusimos manos a la obra. Primero hicimos un buen diseño del proceso de factoría. Pensamos cuál iba a ser el ciclo de vida y generamos un preciso ciclo en cascada con sus tareas, inputs, outputs, matrices RACI…  ¡invertimos alrededor de un año! Lo pensamos realmente bien. También determinamos la estrategia de construcción y certificación, construimos la especificación de cabo a rabo con la máxima certificación.

Una vez el proceso estuvo totalmente diseñado, hicimos un laboratorio construyendo algunos componentes, ¡parecía que todo encajaba! Llegábamos en tiempo y con buena calidad, ¡bien!

Y con el diseño cerrado y nuestro exitoso laboratorio en la mano, pusimos en marcha la Factoría, pero cuando la pusimos en marcha aprendimos pronto que lamentablemente “el mapa no es el territorio”

Aprendizajes

¿Y qué aprendimos al explorar el territorio? Bueno, pues aprendimos que el Ciclo de Vida en Cascada tiene sus PROs:

  • Es fácil de poner en marcha porque es lineal
  • Es fácil de entender y su repetitividad hace que sea fácil de interiorizar
  • Promueve el uso y la dirección por la documentación por lo que facilita el control y la incorporación de perfiles menos experimentados
  • Promueve pensar bien las cosas ya que se define antes de diseñar, se diseña antes de codificar
  • Tiene una alta orientación a la calidad

Y también CONTRAs:

  • Es muy rígido ya que…
    • Los proyectos raramente son lineales (en realidad, se itera ya que es extraño que alguien sepa desde el principio qué quiere)
    • Es poco común que alguien sepa desde el principio lo que quiere
    • Para que el cliente pueda ver resultados se ha de pasar por todas las fases
    • Cuando llega un cambio pasar por todas las fases puede requerir mucho tiempo
  • Se invierte mucho esfuerzo en generar la documentación para que generalmente quede obsoleta o bien no se genere en la fase correspondiente (documentamos al final).

Nuevos retos

Con todo lo que íbamos aprendiendo y desde nuestra área de influencia como robot de la cadena de montaje, introdujimos cambios: algunos pequeños y otros más atrevidos, algunos dieron su fruto y otros se quedaron en intenciones. Y así seguimos explorando el territorio hasta que fue el propio cliente el que nos dio la palanca para darle la vuelta a todo planteándonos un conjunto de requisitos:

  • Reducir el coste en un 50%
  • Reducir el plazo en un 25%
  • Mantener o mejorar el nivel de calidad

Se nos planteaba una oportunidad de cambio, de cambio por necesidad, ¡el cliente quería mejorar el Servicio y la repuesta era Sí o Sí! Y, claro, dijimos Sí. Lo que no sabíamos entonces es que con esa respuesta también decíamos Sí a ser ágiles.

 

Continuará….

 







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