Como vimos en nuestro artículo “CaaS: un nuevo paradigma en la gestión de contenidos”, cada día son más los usuarios que se relacionan con nuestras compañías a través de múltiples canales y dispositivos, los contenidos de los sitios corporativos están cobrando cada vez una mayor importancia, convirtiéndose en un factor decisivo en el éxito digital y las empresas dedican cada vez más recursos para ofrecer a sus clientes una verdadera experiencia de multicanalidad.

Datos recientes extraídos del 17ª edición del Informe sobre la Sociedad de la Información en España publicado por la Fundación Telefónica, indican que el pasado año el uso del televisor para conectarse a Internet creció en un 16,9% con respecto al 2015, un 16% el acceso desde el libro electrónico y un 9,8% la conexión desde la tablet. El 83% de los internautas utiliza Internet para buscar información sobre bienes y servicios, y un 53,6% son usuarios de banca electrónica.

Con este consumo de contenidos es vital contar con una herramienta especializada en la gestión de contenidos que aúne versatilidad, eficiencia y simplicidad. Por esta razón en el los últimos años los Content as a Service juegan un papel cada vez más importante en la gestión de los contenidos de la era de la transformación digital.


¿Cuáles son las funciones de un CaaS?

Tras presentar en nuestro anterior artículo los roles que componen una solución Content as a Service (el creador de contenidos, el CaaS y el consumidor de contenidos) y la forma en que interactúan, vamos a profundizar ahora en las principales funciones de un CaaS.

Entre las funciones de un CaaS además de las de almacenar y exponer los contenidos, también podemos incluir sin temor a pervertir el modelo, las siguientes:

Funciones de un Content as a Service

  • Modelar el contenido, es decir, definir la estructura que cada tipo de contenido va a tener. Esta estructura debe ser dinámica y flexible de forma que pueda ser modificada en cualquier momento de la vida del sistema a medida que las demandas del negocio vayan evolucionando. Esta tarea es sin duda fundamental, ya que va a condicionar la información que podremos poner a disposición de nuestros consumidores y por tanto, las posibilidades de presentación. Dicho de otra forma, difícilmente podremos presentar en un canal móvil un texto reducido o una entradilla a una noticia si antes no hemos definido en la arquitectura de información un campo “entradilla”.
  • Organizar el contenido en categorías y añadir las etiquetas o atributos semánticos vinculados a cada contenido para que nos sean fácilmente localizables cuando un consumidor los requiera y para que permitan crear relaciones que faciliten al usuario descubrir otros contenidos nuevos a medida que navega por ellos.
  • Facilitar la creación de contenidos mediante un interfaz adecuado, aunque como ya hemos comentado, también podemos utilizar las APIs para crear contenidos desde fuentes externas. La creación de contenidos vía API cobra una especial importancia en procesos de migración en los que nos enfrentamos al decomisionamiento de antiguos sistemas legados que debemos reemplazar.
  • Gestionar los flujos de aprobación y traducción de contenidos, para verificar que estamos exponiendo un contenido que ha sido verificado y validado así como para facilitar la localización de la información.

En definitiva, como habéis podido observar, un CaaS debe centrarse en la esencia de su función, esto es la gestión de los contenidos, aportando simplicidad y eliminando todas aquellas funciones relativas a la presentación. Podríamos decir que un CaaS hace menos, pero lo hace mejor.


Pero… ¿qué me aporta a mí un CaaS?

Vamos ahora a ser un poco más prácticos y a intentar enumerar las principales ventajas de un CaaS y el valor añadido que aporta a nuestra organización:

Las ventajas de un Content as a Service caas

  • Multicanalidad: Al estar los contenidos libres de toda presentación son más fáciles de ser compartidos y reutilizados por otros canales. Por esta razón un CaaS representa la solución ideal en entornos en los que es necesario integrar múltiples canales o dispositivos con necesidades de presentación muy específicas.
  • Flexibilidad: Los desarrolladores gozan de una total libertad y flexibilidad a la hora de presentar los contenidos, sin estar sujetos a las restricciones impuestas por los estilos de presentación definidos en el CMS tradicional. Por otro lado, un enfoque CaaS les permite centrarse en el diseño de la presentación del canal y olvidarse de los contenidos que simplemente son consumidos vía APIs fácilmente integrables.
  • Libertad: Por definición, una arquitectura desacoplada permite mayores posibilidades a la hora de integrar diferentes componentes de múltiples proveedores pudiendo desarrollar una solución que se adapte exactamente a nuestras necesidades. Esto hace del CaaS una solución ideal también para empresas que han estado años ligadas a un gestor de contenidos y que tras una mala experiencia buscan un nuevo enfoque sin ataduras, que les permita poder cambiar de proveedor en un futuro si así lo desean.

Sin embargo, un CaaS puede ser una opción demasiado compleja cuando lo que se pretende es gestionar un simple portal de contenidos o un único de canal de comunicación sin grandes exigencias de presentación; no porque el sistema sea complejo en sí, sino porque indudablemente requiere una integración entre los distintos elementos de la solución. En estos casos, sin duda alguna la opción recomendada sería la del CMS tradicional, facilitando la labor de integración y la gestión tanto del canal como de los contenidos en un paquete único.

En nuestro próximo artículo veremos cómo elegir entre las diferentes tipologías de soluciones CaaS en el mercado.

Para profundizar en las ventajas de una solución Content as a Service puedes descargarte nuestro whitepaper.

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